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Rivera-Chávez in lab.

Rivera-Chávez trabajando en el laboratorio junto a Cinthia García, asistente de investigación y directora del laboratorio Rivera-Chávez. Foto de Erik Jepsen / Comunicaciones Universitarias.

Un Empuje Para Disminuir la Disparidad en la Vacunación

Un biólogo de nuevo ingreso a UC San Diego se esfuerza por comunicar la seguridad y la importancia de salvar vidas con la vacunación contra el COVID-19 en comunidades desatendidas.

Un universitario primera generación e hijo de inmigrantes mexicanos, el Profesor Asistente Fabián Rivera-Chávez nació y fue criado en el norte de California. Se unió al profesorado facultad de UC San Diego en la Escuela de Medicina y en la División de Ciencias Biológicas en octubre de 2020, en medio de una pandemia global mientras el mundo se esforzaba por salir de la devastación del COVID-19. Recientemente, trabajó junto a su colega, la Dra. Alli Weis, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Utah, para publicar un artículo en español en Los Angeles Times sobre la seguridad de las vacunas, como parte de sus esfuerzos por comunicar la importancia de la vacunación en comunidades desatendidas.

P. ¿Cuál es el enfoque de su investigación?

R. Mi laboratorio se enfoca en la investigación de las bacterias patógenas intestinales, como la Vibrio cholerae y Salmonella. Estamos interesados en entender cómo estas bacterias estimulan su propia replicación en el tracto gastrointestinal durante la infección y cómo esto les facilita la transmisión a un nuevo portador. La meta a largo plazo de este trabajo de  investigación es el desarrollo de nuevas y económicas terapias para tratar y prevenir enfermedades infecciosas.

P. ¿Cuál fue tu motivación para trabajar con la Dra. Alli Weis en la elaboración de un articulo en español sobre la seguridad de la vacuna?

R. En primer lugar, hay mucha desinformación que existe en las redes sociales con relación a la pandemia y las vacunas contra el COVID-19. También hay una falta de comunicación con las comunidades hispanas en los Estados Unidos. Lo más importante es que las minorías son afectadas de manera desproporcionada por el COVID-19: personas afroamericanas o de ascendencia Africana y los hispanos son tres veces más propensos a contraer COVID-19 y dos veces más probables de morir a causa del virus en comparación con las personas blancas no hispanas. A nivel personal, he perdido familiares y amigos a causa del COVID-19. Por lo tanto, creo que es mi deber como científico mexico-americano de involucrarme con la comunicación a estas comunidades.

Rivera-Chávez.

Profesor asistente Fabián Rivera-Chávez. Foto de Erik Jepsen / Comunicaciones Universitarias.

P. ¿Por qué es crítico ayudar a comunicar la importancia de la vacunación en comunidades necesitadas?

R. Dado que las personas de color en comunidades necesitadas corren un riesgo más alto de contraer y morir por COVID-19, creo que es extremadamente importante educar a estas comunidades sobre la importancia y seguridad de las vacunas. Quiero enfatizar que la falta de comunicación con la comunidad combinada con la desinformación, ha exacerbado las dudas sobre las vacunas en las comunidades de color, que históricamente han sido marginadas. Si queremos lograr la equidad en las vacunas y reducir la mortalidad en estas poblaciones, necesitamos más comunicación y educación para estas comunidades.

P. ¿Por qué existe más preocupación en las comunidades hispanas y otras comunidades necesitadas con respecto a la seguridad de las vacunas?

R. Hay varias razones, pero una es que existe una larga historia de abuso y maltrato médico de las comunidades de raza negra e hispanas en los Estados Unidos. Creo que esto es la raíz de las dudas de vacunación en estas poblaciones. Por lo tanto, primero debemos reconocer esto y trabajar para recuperar la confianza de estas comunidades. Otra razón es que las comunidades hispanas también temen interactuar con el gobierno debido a las recientes políticas y sentimientos contra los inmigrantes. Por lo tanto, es importante que abordemos el tema sobre las dudas de vacunación con empatía y comprensión, no con amenazas y juicio personal.

P. ¿Qué es lo más importante de comunicarle a aquellos que sienten que las vacunas contra el COVID-19 fueron apresuradas o no son 100 por ciento efectivas?

R. En primer lugar, ninguna vacuna es 100 por ciento efectiva, pero las vacunas de COVID-19 autorizadas en los Estados Unidos son muy seguras y las vacunas de ARNm tienen aproximadamente el 95 por ciento de efectividad, que es el mejor escenario que se puede obtener con una vacuna. Es importante destacar que todas estas vacunas son muy efectivas (hasta el 100 por ciento) en proteger contra la infección severa y hospitalización. Entiendo que las vacunas contra el COVID-19 pueden parecer apresuradas, pero no lo son. Las vacunas son el producto de décadas de investigación y se han sometido a rigurosas pruebas de seguridad y eficacia. En Estados Unidos, hay una red de estudios clínicos con un nivel muy alto, particularmente cuando se habla de las vacunas. Las vacunas contra el COVID-19 no han omitido ninguna prueba de seguridad, ni tampoco han omitido los controles de eficacia requeridos. Para la aprobación de la vacuna, el FDA exige al menos un 50 por ciento de protección y que la vacuna sea casi totalmente segura. Aunque no tendremos una respuesta sobre la seguridad de estas vacunas a largo plazo por un tiempo, no hay ninguna razón científica o médica para preocuparse por los efectos secundarios a largo plazo de las vacunas. Estas vacunas no se basan en virus vivos (como la vacuna de Polio, por ejemplo) y simplemente entrenan al cuerpo para producir anticuerpos contra una sola proteína viral. Lo que sí es seguro es que hay un claro beneficio al vacunarse y es mucho menos riesgoso para la salud que contraer la infección directa.

P. ¿Cuánto tiempo duran las vacunas contra el COVID-19?

R. Esta es una pregunta importante y el tiempo nos lo dirá, pero los datos más recientes indican que los anticuerpos neutralizantes estimulados por las vacunas de ARNm de Moderna y Pfizer duran al menos seis meses, que es una excelente noticia. Estos estudios están en curso y seguirán analizando la protección a lo largo del tiempo. Podrían durar mucho más, pero tendremos que esperar para averiguarlo.

P. ¿Si tuve COVID-19 en el pasado, necesito vacunarme?

R. La respuesta es sí—si tuvo COVID-19 en el pasado, aún debería vacunarse. La razón principal es que la inmunidad a la infección natural por SARS-CoV2 no siempre produce el mismo nivel de anticuerpos que la vacunación porque la respuesta inmune depende de la cantidad de virus al que estuvo expuesta la persona y esto varía en cada persona. La dosis variable de virus en las infecciones naturales producen diferentes niveles de inmunidad. Algunas personas pueden no tener anticuerpos después de la infección, mientras que otras pueden tener niveles altos de anticuerpos. Esto es especialmente importante al respecto de los variantes del virus, porque el nivel alto y consistente de anticuerpos después de vacunación podría proteger más. Por lo tanto, es importante vacunarse, aunque hayan contraído COVID-19 en el pasado.

Rivera-Chávez working in the lab.

Rivera-Chávez se unió a la facultad de UC San Diego en la Escula de Medicina y la División de Ciencias Biológicas en octubre de 2020. Foto de Erik Jepsen / Comunicaciones Universitarias.

P. ¿Protegerán las vacunas contra las variantes que están emergiendo del virus?

R. Hasta ahora, se ha visto que las vacunas autorizadas en los Estados Unidos protegen contra todas las variantes (o cepas) conocidas que han surgido. Un estudio reciente encontró que una sola dosis de una vacuna de ARNm aumentó los niveles de anticuerpos neutralizantes hasta 1000 veces contra todas las variantes principales, incluyendo la variante del Reino Unido (B.1.1.7), la variante de Sudáfrica (B.1.351), y la variante de Brasil (P.1). Es importante destacar que las tres vacunas autorizadas en los Estados Unidos Pfizer, Moderna y Johnson & Johnson, han demostrado protección contra B.1.1.7, que se ha convertido en la cepa dominante en los Estados Unidos. Sin embargo, es imposible predecir qué nuevas cepas o variantes van a surgir y si las nuevas cepas tendrán el potencial de evadir las respuestas inmunes a las vacunas. La buena noticia es que la tecnología de la vacuna de ARNm permite reformular estas vacunas en pocas semanas después de determinar la secuencia genética de una nueva variante, lo que permitiría la producción rápida de una nueva vacuna. También, si se ha recibido la vacuna de Pfizer o Moderna, es importante no omitir la segunda dosis porque esta dosis de refuerzo estimula 10 veces más anticuerpos que la primera dosis. Estos niveles más altos de anticuerpos podrían proteger mejor contra las variantes emergentes. El tiempo dirá qué tan efectivas serán estas vacunas a largo plazo contra nuevas variantes potenciales, pero hasta ahora, los datos parecen muy prometedores. Por ultimo, las vacunas son la mejor herramienta que tenemos para vencer la pandemia. A medida que continuemos vacunando a más personas, continuaremos acercándonos cada vez más a la normalidad.

Rivera-Chávez obtuvo una licenciatura en biología molecular, celular y del desarrollo en UC Santa Cruz. Obtuvo su doctorado en microbiología en UC Davis. Completó su investigación postdoctoral en la Escuela de Medicina de Harvard antes de unirse a la facultad de UC San Diego en 2020.